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¿Por qué la secadora hace ruidos extraños al funcionar?

Cuando una secadora empieza a hacer ruidos extraños mientras funciona, es una señal que no se debe ignorar. Aunque en algunos casos el sonido puede ser causado por algo simple, como una moneda dentro del tambor o una prenda con cremalleras golpeando la puerta, también puede ser el aviso de una falla mecánica interna que necesita revisión técnica. Una secadora está compuesta por varias piezas que trabajan al mismo tiempo: motor, tambor, correa, poleas, rodillos, ventilador, rodamientos, soportes, sensores y sistema de calefacción. Si uno de estos componentes se desgasta, se afloja o se daña, el equipo puede comenzar a producir golpes, chillidos, zumbidos, raspados, vibraciones o sonidos metálicos.

El ruido en una secadora no siempre significa que el equipo esté completamente dañado, pero sí indica que algo no está funcionando de manera normal. Lo más importante es identificar el tipo de sonido, el momento en que aparece y si el problema se presenta constantemente o solo en ciertos ciclos. Esto puede ayudar a reconocer si la causa es sencilla o si se necesita una revisión especializada.

A continuación, te explicamos de manera clara y detallada las principales razones por las que una secadora puede hacer ruidos extraños al funcionar, qué puedes revisar de forma segura y cuándo es recomendable solicitar servicio técnico profesional.

1. Objetos dentro del tambor

Una de las causas más comunes y sencillas de ruidos extraños en una secadora son los objetos olvidados dentro de los bolsillos de la ropa. Monedas, llaves, tornillos, clips, ganchos, botones metálicos o pequeños accesorios pueden quedar dentro del tambor y golpear las paredes internas durante el ciclo de secado.

Este tipo de ruido suele sonar como un golpe metálico, traqueteo o tintineo repetitivo. Normalmente se escucha desde el inicio del ciclo y cambia de intensidad a medida que la ropa gira dentro del tambor.

Aunque parezca una falla menor, estos objetos pueden rayar el tambor, dañar la puerta, afectar el filtro de pelusas o incluso quedar atrapados en zonas internas del equipo. Si el objeto pasa hacia el sistema de ventilación o queda atorado en alguna parte del tambor, puede generar un ruido más fuerte y una falla mayor.

¿Qué puedes hacer?

Antes de usar la secadora, revisa siempre los bolsillos de la ropa. Si escuchas un ruido metálico, apaga el equipo, espera a que el tambor se detenga por completo y revisa el interior. Retira cualquier objeto extraño que encuentres.

También revisa las costuras, cierres, botones y accesorios metálicos de las prendas. En algunos casos, el ruido no viene de un objeto suelto, sino de cremalleras, hebillas o botones grandes golpeando contra el tambor.

Si después de retirar los objetos el ruido continúa, puede existir una pieza interna suelta o un componente desgastado.

2. Carga de ropa mal distribuida

Una secadora necesita que la ropa se mueva de manera libre y equilibrada dentro del tambor. Si la carga está mal distribuida, si hay demasiada ropa o si se están secando prendas muy pesadas, el tambor puede girar de forma irregular y generar golpes, vibraciones o movimientos bruscos.

Esto es común cuando se secan cobijas, toallas grandes, jeans, chaquetas o cargas demasiado pesadas. La ropa puede juntarse en un solo lado del tambor y producir un sonido fuerte cada vez que cae durante el giro.

Este problema puede parecer simple, pero si se repite con frecuencia puede forzar el motor, la correa, los rodillos y los soportes del tambor. Con el tiempo, una carga excesiva puede acelerar el desgaste de los componentes internos.

¿Qué puedes hacer?

Divide la ropa en cargas más pequeñas. No llenes el tambor completamente. La ropa debe tener espacio suficiente para moverse, separarse y recibir aire caliente de forma uniforme.

Si estás secando prendas pesadas, como toallas o cobijas, evita mezclarlas con ropa liviana. También puedes pausar el ciclo, acomodar la carga y volver a iniciar el secado. Si el ruido desaparece al reorganizar la ropa, probablemente el problema estaba relacionado con mala distribución de carga.

Si la secadora hace golpes incluso estando vacía o con poca ropa, la causa puede estar en una pieza interna.

3. La secadora no está bien nivelada

Cuando una secadora no está bien apoyada en el piso, puede vibrar, moverse o hacer golpes durante el funcionamiento. Esto sucede especialmente en pisos irregulares, baldosas desniveladas o cuando las patas del equipo no están ajustadas correctamente.

Una secadora desnivelada puede producir ruidos de vibración, golpeteo o movimiento lateral. En algunos casos, el equipo parece “caminar” o desplazarse ligeramente durante el ciclo. Esto puede afectar la estabilidad del tambor y generar desgaste prematuro en piezas internas.

La nivelación es importante porque el tambor debe girar de manera centrada. Si el equipo está inclinado, el peso de la ropa puede afectar el movimiento normal y producir ruidos innecesarios.

¿Qué puedes hacer?

Revisa que la secadora esté firme sobre el piso. Presiona suavemente las esquinas del equipo para verificar si se mueve. Si una de las patas no toca bien el suelo, ajusta la altura hasta que quede estable.

También puedes usar un nivel para comprobar si el equipo está correctamente alineado. Si la secadora está sobre una base, soporte o torre junto con una lavadora, revisa que la estructura esté firme y correctamente instalada.

Si después de nivelarla el ruido continúa, puede haber desgaste en rodillos, soportes, correa o tambor.

4. Rodillos del tambor desgastados

Los rodillos son piezas que ayudan a sostener y permitir el giro del tambor. Con el tiempo, estos rodillos pueden desgastarse, endurecerse, romperse o perder su forma normal. Cuando eso ocurre, el tambor ya no gira de manera suave y puede producir ruidos fuertes.

Un rodillo desgastado suele generar sonidos como golpes repetitivos, vibraciones, traqueteos o un ruido grave mientras la secadora está funcionando. En algunos casos, el ruido aumenta cuando la carga es más pesada.

Este tipo de falla es bastante común en secadoras con varios años de uso o en equipos que han trabajado con cargas pesadas de manera frecuente.

Señales de rodillos desgastados

Puedes sospechar de rodillos dañados si notas lo siguiente:

  • La secadora hace golpes repetitivos.
  • El ruido aumenta con cargas pesadas.
  • El tambor gira de forma irregular.
  • Hay vibración excesiva.
  • El sonido viene desde la parte trasera o inferior del equipo.
  • El ruido continúa aunque no haya objetos dentro del tambor.

¿Qué se debe hacer?

Para revisar los rodillos es necesario abrir la secadora y desmontar algunas partes internas. No es recomendable hacerlo sin conocimiento técnico, ya que se pueden dañar cables, sensores, correas o piezas de soporte. Un técnico puede inspeccionar los rodillos, verificar si están desgastados y reemplazarlos si es necesario.

5. Correa desgastada, floja o dañada

La correa es la pieza encargada de transmitir el movimiento del motor al tambor. Cuando la correa está en buen estado, el tambor gira de forma uniforme. Pero si la correa está desgastada, floja, agrietada o mal ubicada, la secadora puede hacer ruidos extraños.

Una correa dañada puede producir chillidos, golpes suaves, sonidos de fricción o incluso un ruido parecido a un latigazo interno. Si la correa se rompe por completo, el motor puede seguir sonando, pero el tambor no girará.

En algunos casos, el usuario nota que la secadora empezó con un ruido leve y con el tiempo el sonido aumentó. Esto puede ser señal de que la correa se estaba desgastando progresivamente.

Señales de una posible falla en la correa

  • El tambor gira con dificultad.
  • Se escucha un chillido al iniciar el ciclo.
  • El tambor deja de girar.
  • La secadora hace ruido de motor, pero la ropa no se mueve.
  • Se percibe olor a caucho quemado.
  • El ruido aparece especialmente al arrancar.

¿Qué se debe hacer?

Si sospechas que la correa está dañada, lo mejor es apagar la secadora y solicitar revisión. Seguir usando el equipo puede hacer que la correa se rompa completamente o que afecte otros componentes, como poleas, motor o tensores.

6. Polea tensora con desgaste

La polea tensora mantiene la correa con la presión adecuada para que pueda mover el tambor correctamente. Si esta polea se desgasta, se traba o pierde tensión, puede generar un chillido agudo, ruido de fricción o sonido constante mientras la secadora funciona.

Este ruido suele ser más notorio al iniciar el ciclo o cuando el tambor cambia de velocidad. También puede escucharse como un sonido seco o raspado interno.

La polea tensora trabaja en conjunto con la correa y el motor. Por eso, cuando una de estas piezas falla, puede afectar a las demás.

¿Qué puede pasar si no se corrige?

Si la polea tensora está dañada y se sigue usando la secadora, la correa puede desgastarse más rápido, salirse de su posición o romperse. También puede generar esfuerzo adicional en el motor.

Este tipo de reparación requiere abrir el equipo y revisar el sistema de transmisión. Es una falla mecánica que debe diagnosticarse correctamente para evitar cambiar piezas innecesarias.

7. Rodamiento o soporte del tambor dañado

Algunas secadoras utilizan rodamientos, bujes o soportes para permitir que el tambor gire correctamente. Cuando estas piezas se desgastan, el tambor puede perder estabilidad y hacer ruidos fuertes.

Un rodamiento dañado puede producir un sonido grave, raspado, chirrido o zumbido constante. En casos avanzados, el tambor puede sentirse pesado, moverse de manera irregular o rozar contra otras partes internas.

Este problema suele aparecer con el paso del tiempo, especialmente en secadoras que han tenido mucho uso o que han trabajado con exceso de carga.

Señales de soporte o rodamiento defectuoso

  • Sonido de raspado metálico.
  • Chirrido constante.
  • Tambor con movimiento irregular.
  • Ruido que aumenta con la velocidad.
  • Sensación de que el tambor está caído o descentrado.
  • Ropa con marcas o desgaste extraño.

¿Qué hacer?

Si el ruido parece venir del eje, parte trasera o zona de soporte del tambor, es recomendable no seguir usando el equipo. Un rodamiento dañado puede afectar la estructura del tambor y generar una reparación más costosa si no se atiende a tiempo.

8. Deslizadores o soportes frontales desgastados

En algunas secadoras, la parte frontal del tambor se apoya sobre deslizadores, guías o soportes. Estas piezas permiten que el tambor gire sin rozar directamente con la estructura del equipo. Cuando se desgastan, el tambor puede empezar a rozar y generar un sonido fuerte de fricción.

Este ruido suele parecer un raspado, rechinido o sonido metálico. También puede sentirse como si el tambor estuviera rozando contra el frente de la secadora.

Si los deslizadores están muy desgastados, la ropa puede engancharse, aparecer marcas en las prendas o el tambor puede girar con dificultad.

¿Qué se debe revisar?

Un técnico debe inspeccionar la parte frontal del tambor, revisar el estado de los deslizadores y verificar si hay desgaste en la estructura de soporte. Si estas piezas están dañadas, deben reemplazarse para evitar daños mayores.

9. Sello de fieltro deteriorado

El sello de fieltro ayuda a mantener el tambor en su posición y evita fugas de aire caliente. También reduce la fricción entre el tambor y la estructura de la secadora. Con el tiempo, este sello puede desgastarse, soltarse, romperse o acumular residuos.

Cuando el sello de fieltro está deteriorado, la secadora puede hacer ruidos de roce, raspado o vibración. También puede perder eficiencia de secado porque el aire caliente no circula correctamente.

Además, si el sello está dañado, la ropa puede quedar atrapada entre el tambor y el borde interno, causando manchas, desgaste o daños en las prendas.

Señales de un sello de fieltro dañado

  • Ruido de fricción durante el giro.
  • Ropa atrapada o marcada.
  • Pelusas acumuladas en zonas inusuales.
  • Tambor con movimiento irregular.
  • Pérdida de eficiencia en el secado.

Esta reparación requiere desmontar partes del equipo y reemplazar el sello correctamente. Si no se instala bien, el ruido puede continuar o el tambor puede quedar mal alineado.

10. Ventilador interno o turbina con obstrucción

La secadora utiliza un ventilador interno para mover el aire caliente y expulsar la humedad hacia el exterior. Si la turbina o ventilador tiene pelusas acumuladas, objetos atrapados o está dañado, puede producir ruidos fuertes.

Este tipo de ruido puede sonar como un zumbido, golpeteo, roce o vibración interna. En algunos casos, el ruido viene acompañado de mal secado, sobrecalentamiento o poca salida de aire.

Los objetos pequeños, como monedas, botones o tornillos, pueden llegar a la zona del ventilador y generar un ruido muy fuerte mientras el equipo está funcionando.

¿Qué puedes notar?

  • Ruido fuerte desde la parte inferior o trasera.
  • Poca salida de aire.
  • Secado lento.
  • Olor a pelusa quemada.
  • Vibración anormal.
  • Sonido como si algo estuviera golpeando una hélice.

¿Qué hacer?

Si sospechas que hay algo atrapado en el ventilador interno, apaga la secadora y no la sigas usando. Para retirar obstrucciones internas es necesario desmontar el equipo de forma segura.

11. Motor con problemas

El motor es una de las piezas principales de la secadora. Si el motor empieza a fallar, puede producir zumbidos, vibraciones, sonidos de esfuerzo o incluso olor a quemado. En algunos casos, la secadora intenta arrancar pero no logra mover el tambor correctamente.

Un motor con desgaste puede sonar más fuerte de lo normal, especialmente al iniciar el ciclo. También puede recalentarse, detenerse durante el funcionamiento o trabajar de forma irregular.

Señales de posible falla en el motor

  • Zumbido fuerte al encender.
  • El tambor no gira o gira con dificultad.
  • Olor a quemado.
  • La secadora se apaga durante el ciclo.
  • Ruido grave constante.
  • El equipo funciona por momentos y luego se detiene.

Una falla de motor debe ser revisada por un técnico. No se recomienda forzar la secadora si el motor hace zumbidos o si el tambor no gira, porque puede agravarse el daño.

12. Tornillos, paneles o piezas sueltas

Con el uso constante, algunas piezas externas o internas pueden aflojarse. Tornillos, paneles, tapas, soportes o bases pueden generar vibraciones y ruidos durante el ciclo.

Este tipo de ruido puede parecer un traqueteo o vibración metálica. A veces aumenta cuando la secadora trabaja con cargas pesadas o cuando el piso no está nivelado.

¿Qué puedes revisar?

Desde el exterior, puedes observar si hay paneles flojos, tapas mal ajustadas o piezas visibles que vibren. No introduzcas herramientas en partes internas mientras el equipo esté conectado. Si el ruido viene desde adentro, lo mejor es solicitar revisión.

Una pieza suelta puede parecer una falla menor, pero si se desprende por completo puede afectar el tambor, la correa, el motor o el sistema de ventilación.

13. Ducto de ventilación mal instalado o vibrando

El ducto de ventilación también puede ser causa de ruidos. Si el ducto está suelto, doblado, aplastado o mal ajustado, puede vibrar cuando la secadora expulsa aire. Esto puede generar sonidos metálicos, golpes o vibraciones detrás del equipo.

Además, un ducto obstruido puede hacer que la secadora trabaje forzada, aumentando la temperatura y el esfuerzo del sistema interno.

¿Qué puedes hacer?

Revisa si el ducto está bien conectado y si no está golpeando contra la pared, el piso o la parte trasera del equipo. También verifica que no esté aplastado o doblado. Si está lleno de pelusas, debe limpiarse.

Un ducto mal instalado no solo causa ruido, también puede afectar el secado y aumentar el consumo de energía.

14. Ropa con cremalleras, botones o accesorios metálicos

A veces el ruido no viene de la secadora, sino de las prendas. Chaquetas con cremalleras, pantalones con botones metálicos, ropa con hebillas o prendas con accesorios duros pueden golpear el tambor durante el ciclo.

Este sonido suele ser repetitivo y metálico, pero desaparece cuando se retira la prenda que lo causa.

¿Qué puedes hacer?

Antes de secar, cierra cremalleras, voltea las prendas con accesorios metálicos y evita secar objetos con piezas duras que puedan golpear el tambor. También puedes usar bolsas especiales para prendas delicadas, dependiendo del tipo de ropa.

Si el ruido continúa incluso con el tambor vacío, entonces la causa no está en las prendas.

15. Tambor desalineado

Un tambor desalineado puede generar ruidos fuertes, fricción, vibración o golpes. Esto puede ocurrir por desgaste de soportes, rodamientos, rodillos, deslizadores o por golpes durante el traslado del equipo.

Cuando el tambor no está centrado, puede rozar contra la estructura de la secadora. Esto genera un sonido de raspado o golpe constante.

Señales de tambor desalineado

  • El tambor se ve inclinado.
  • Hay roce al girarlo manualmente.
  • La ropa se queda atrapada.
  • El ruido es constante durante todo el ciclo.
  • La secadora vibra más de lo normal.
  • Se escuchan golpes internos.

Este problema debe revisarse técnicamente, ya que puede comprometer varias piezas al mismo tiempo.

16. Ruido por falta de mantenimiento

Muchas secadoras empiezan a hacer ruidos porque llevan mucho tiempo sin mantenimiento. La acumulación de pelusas, polvo, humedad y residuos puede afectar el movimiento de piezas internas, la ventilación y el funcionamiento general del equipo.

El mantenimiento preventivo ayuda a detectar piezas desgastadas antes de que fallen por completo. También permite limpiar ductos, revisar correas, rodillos, poleas, soportes y sistema de ventilación.

Una secadora sin mantenimiento puede trabajar más forzada, consumir más energía, secar peor y producir más ruido.

Tipos de ruido y posibles causas

Identificar el tipo de sonido puede ayudarte a tener una idea más clara del problema.

Ruido metálico

Puede ser causado por monedas, llaves, botones, tornillos, cremalleras, objetos atrapados o piezas sueltas.

Golpes repetitivos

Puede estar relacionado con carga mal distribuida, rodillos desgastados, tambor desalineado o prendas pesadas golpeando dentro del tambor.

Chirrido o chillido agudo

Puede indicar desgaste en correa, polea tensora, rodamientos, deslizadores o soportes del tambor.

Zumbido fuerte

Puede estar relacionado con el motor, tambor trabado, ventilador obstruido o sistema de arranque con dificultad.

Raspado

Puede indicar roce del tambor, deslizadores desgastados, sello de fieltro dañado o tambor desalineado.

Vibración excesiva

Puede deberse a mala nivelación, piso irregular, ducto suelto, piezas flojas o carga desequilibrada.

Paso a paso para revisar una falla común y sencilla

Antes de pensar en una reparación mayor, puedes hacer algunas verificaciones básicas y seguras.

Paso 1: Apaga y desconecta la secadora

Antes de revisar cualquier parte del equipo, apaga la secadora y desconéctala de la corriente. Si es una secadora a gas, evita manipular conexiones de gas.

Paso 2: Revisa el interior del tambor

Mira dentro del tambor y busca monedas, llaves, botones, tornillos, ganchos u objetos pequeños. Retira cualquier elemento extraño.

Paso 3: Revisa los bolsillos de la ropa

Saca la ropa y verifica los bolsillos. Muchas veces el ruido viene de objetos olvidados que golpean mientras el tambor gira.

Paso 4: Reduce la cantidad de ropa

Si la secadora está muy llena, divide la carga. Prueba con menos ropa para confirmar si el ruido desaparece.

Paso 5: Acomoda prendas pesadas

Si estás secando toallas, cobijas o jeans, distribúyelos mejor dentro del tambor. Una carga desequilibrada puede producir golpes fuertes.

Paso 6: Revisa cremalleras y accesorios metálicos

Cierra cremalleras, voltea prendas con botones o hebillas y evita secar ropa con objetos duros sueltos.

Paso 7: Verifica que la secadora esté nivelada

Revisa si el equipo se mueve o vibra demasiado. Ajusta las patas si es necesario para que quede firme sobre el piso.

Paso 8: Observa el ducto de ventilación

Verifica que el ducto no esté suelto, doblado, aplastado o golpeando contra la pared. También revisa si hay acumulación de pelusas.

Paso 9: Haz una prueba con el tambor vacío

Con el equipo vacío, enciende un ciclo corto y escucha si el ruido continúa. Si la secadora hace ruido sin ropa, probablemente hay una falla interna.

Paso 10: No sigas usando la secadora si el ruido es fuerte

Si el ruido es muy fuerte, hay olor a quemado, el tambor no gira bien, se escuchan golpes internos o el equipo vibra demasiado, apágalo y solicita revisión técnica.

¿Cuándo debes llamar a un técnico especializado?

Debes solicitar servicio técnico si la secadora hace ruidos extraños incluso estando vacía, si el ruido aumenta con el tiempo, si hay chirridos fuertes, golpes internos, olor a quemado, vibración excesiva, tambor desalineado, fallas al girar o si la ropa se queda atrapada.

También es recomendable pedir revisión si el equipo tiene varios años de uso y nunca se le ha realizado mantenimiento. Un ruido que parece pequeño puede convertirse en una falla mayor si no se corrige a tiempo.

Una secadora con ruidos extraños puede tener desgaste en rodillos, correa, polea, motor, rodamientos, soportes, ventilador o tambor. Un diagnóstico técnico permite encontrar la causa real y evitar cambiar piezas innecesarias.

Servicio técnico profesional para reparación de secadoras

Como empresa especializada en servicio técnico de reparación para secadoras, sabemos que los ruidos extraños son una de las señales más importantes para detectar fallas a tiempo. Por eso, además de prestar el servicio de diagnóstico, mantenimiento y reparación, también orientamos a nuestros clientes con información clara y precisa para que puedan identificar causas sencillas antes de solicitar una visita técnica.

Nuestra experiencia nos permite explicar el paso a paso para revisar fallas comunes como objetos dentro del tambor, exceso de ropa, carga mal distribuida, mala nivelación, ductos sueltos o prendas con accesorios metálicos. Muchas veces, estas revisiones básicas pueden ayudar a solucionar el problema de forma rápida y segura.

Sin embargo, si después de realizar estas verificaciones la secadora sigue haciendo ruidos extraños, nuestro equipo técnico puede ayudarte con total profesionalismo. Revisamos el equipo, identificamos la causa real del ruido y ofrecemos una solución adecuada según el estado de la secadora.

Prestamos servicio técnico para secadoras con atención profesional, diagnóstico responsable y experiencia en diferentes tipos de fallas. Si tu secadora hace ruidos, golpes, chillidos, zumbidos, vibraciones o sonidos metálicos, puedes contar con nosotros para recibir una revisión especializada y un servicio de calidad.

Nuestro objetivo es ayudarte a recuperar el funcionamiento normal de tu secadora, evitar daños mayores y brindarte una solución segura, clara y profesional.

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